Aprende a mejorar tu economía ahorrando en tiempos de crisis

La situación económica global se presenta cada día un poco menos positiva, por lo que se vuelve cada vez más importante ser conscientes de nuestra situación financiera para poder sobrevivir mejor a la crisis y ser capaces de esquivar todos los problemas que se nos puedan presentar. Lo primero que debemos de tener en cuenta es conocer nuestra situación económica real y adaptarnos a la misma, para no vivir por encima de nuestras posibilidades y terminar colocándonos nosotros mismos en un callejón sin salida.

La importancia del ahorro es tal que los economistas recomiendan que al menos un 10% del sueldo se dedique a este fin, algo que muchas veces puede no ser del todo posible, obligándonos a hacer verdaderas cabriolas financieras solo para pagar todos los gastos y facturas mensuales. Pero podemos y debemos revertir esta situación llevando a la práctica una serie de consejos y recomendaciones que nos ayuden a gestionar mejor nuestro dinero:

  • Intenta maximizar tu trabajo. Intenta siempre conseguir un trabajo que esté acorde a tus capacidades y tu formación, consiguiendo el sueldo máximo posible. No dejes de buscar empleo en Costa Rica, España o en cualquier otro país en el que vivas, aunque ya estés trabajando, al menos mientras sigas sintiendo que tu empleo está por debajo de tus capacidades. Del mismo modo, incrementar tus competencias de cara a conseguir un empleo mejor siempre será beneficioso.
  • Controla lo que ganas y lo que gastas. Todos intentamos llevar en la cabeza más o menos cuanto dinero tenemos ahorrado, cuanto ganamos y cuanto nos gastamos, aunque puede que no lo sepamos de manera muy clara. Lo mejor es llevar un registro exacto de todos los movimientos de dinero, ya sean entradas o salidas. Este seguimiento lo podemos realizar en un cuaderno o en la computadora, lo único importante es tenerlo siempre en cuenta.
  • No olvides lo que debes pagar obligatoriamente todos los meses. Existen una serie de gastos fijos, como la hipoteca o el alquiler de nuestra vivienda, que son constantes todos los meses. Estos gastos son básicos y jamás debemos de dejar de tenerlos en cuenta, ya que si nos retrasamos en sus pagos podemos tener algún que otro problema. Siempre debemos tener el dinero de estos gastos fijos cubiertos.
  • Minimiza tus facturas. Algunos gastos mensuales pueden variar de un mes a otro, como son las facturas de la electricidad, el agua o el teléfono entre muchas otras. Si seguimos simples pautas como apagar la luz al salir de una habitación o cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes, podemos reducir un poco estos gastos. Puede que el ahorro no sea muy sorprendente, pero si sumamos las facturas de todo un año la cantidad es bastante respetable.
  • Aprende cuando y donde comprar. Cuando vayamos a adquirir algún producto, debemos de recordar que no valen igual en todas partes, ya que dependiendo de la época del año o la tienda el precio puede variar. Por ejemplo, muchos establecimientos llevan a cabo rebajas periódicas a lo largo del año, normalmente para deshacerse de productos de temporadas pasadas. Lo mejor es huir de las compras compulsivas y comprar siempre o en épocas de rebaja o en establecimientos más económicos. Recurre al CashBack.
  • Recurre al mercado de los seminuevos. La opción de productos de segunda mano es doblemente atractiva, ya que nos puede servir tanto para ganar algo de capital vendiendo lo que ya no usamos, como para adquirir algo que necesitamos a un precio menor. Si decidimos buscar en anuncios clasificados online, nos sorprenderemos de la cantidad de gangas que circulan por Internet, ya que los productos de segunda mano, a pesar de funcionar perfectamente, presentan un notable descuento en su precio. Lo único que debemos de tener en cuenta es exigir una garantía en todas nuestras compras de seminuevos, para evitar ser víctimas de una estafa.
  • Arregla antes de tirar. Las épocas de bonanza económica hacen que muchas veces optemos por reemplazar un aparato estropeado en lugar de arreglarlo. Este comportamiento es poco responsable y puede derivar en gastar mucho dinero innecesariamente. Antes de arrojar cualquier objeto a la basura debemos plantearnos si tiene arreglo posible, e incluso si no tiene arreglo quizás podamos reciclarlo dándole otro uso, reciclándolo. Tirar cualquier cosa a la basura debe ser siempre nuestra última opción, buscando siempre aprovecharlo todo.