Tus problemas de dinero no se resuelven con dinero

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Parece contraintuitivo, lo sé. Pero es un hecho.

Tus problemas de dinero se resuelven con educación e inteligencia financiera. Obvio dirás. Pues tampoco tanto.

¿Te has escuchado quejándote de que no ganas lo suficiente, que te sobra mes a final de sueldo, que si ganaras más dinero tus problemas desaparecerían?

Yo mismo pensaba así hace unos años.

Pero la vida te pone en tu sitio, y eso hizo conmigo.

He pasado por todos los problemas que te puedas imaginar. He vivido a crédito, me han cortado la luz, el teléfono, me han acosado las agencias de recobros, etc.

Tuve una quiebra financiera por gastar más de lo que ganaba, por no controlar mis gastos. Y no fue fácil, pero logré superarla.

Me sentía libre de nuevo y había ordenado mis finanzas personales. Era un antes y un después. Nunca iba a volver a tener deudas o ese descontrol financiero. O eso creía…

Un imprevisto lo cambia todo

Cuando ya tenía cierta salud financiera llegó un IMPREVISTO, con mayúsculas.

Volví a ponerme manos a la obra, encontré trabajo y apliqué el mismo enfoque con el que salí de mi primera bancarrota para salir de esta segunda y lo blindé para que ningún otro imprevisto pueda hacernos retroceder.

Me creas o no (no es mi lucha), yo soy un buen ejemplo de cosas que no debes hacer. No me flagelaré públicamente como si mi vida hubiese sido un drama o una historia de superación personal en la que te puedas ver reflejado. 

Y es que, unas veces se gana y otras se aprende, aunque sea a palos. Porque si dices: “Cuando tenga dinero ya me preocuparé de mis finanzas”. Brrrrr error. Es justo al contrario.

Es como si quisieras adelgazar pero pensaras: “Cuando adelgace empezaré a comer mejor y a hacer ejercicio”. ¿No ves que así nunca va a funcionar?

El problema no es tanto lo que no sabes, sino lo que crees que sabes y no es cierto. Y eso hace que te engañes y te pongas un freno con algunas excusas:

  • No tengo dinero.
  • No tengo tiempo.
  • Invertir es complicado o arriesgado.
  • Y muchas más.

Pero es que yo gano poco dinero

Pues escúchame bien:

No importa cuanto dinero ganes, sino cuanto de este dinero conserves. Clic para tweetear

Durante mucho tiempo no quise hacer caso de esta máxima.

Mi pensamiento era “al diablo, voy a ganar tanto que no importa cuanto pueda gastar”.

No funciona así.

Tampoco te funciona si quieres bajar de peso y piensas “haré tanto ejercicio que no importe cuanto coma, ya que con el ejercicio que haga quemaré todas las calorías”.

  • 80% del éxito para bajar de peso es cuidar tu alimentación.
  • 80% del éxito para unas finanzas sanas es cuidar tus gastos.

Te lo repito por si no te quedó claro. Tienes que controlar tus gastos.

Si no lo haces, no importa cuanto dinero ganes, lo gastarás todo. Y lo sé porque he tenido clientes con sueldos altísimos, pero que gastaban mucho más que lo que ingresaban y acababan con problemas financieros.

Ejemplos hay millones.

  • ¿Cuántas figuras del deporte o estrellas del cine y de la televisión ganaron cantidades masivas y hoy están sin dinero?
  • ¿Cuántas personas ganaron la lotería y hoy están peor que antes de ganarla, con deudas?
  • ¿Cuántas veces te ha llegado un ingreso extra y lo has fulminado antes de darte cuenta?

Ahora bien, ¿cómo controlar los gastos?

El primer paso para controlarlos es identificarlos. Saber por donde se están yendo justo ahora.

No tengo tiempo

Bueno, la última vez que lo miré, mis días tenían 24 horas. Las mismas que tienen los días de Amancio Ortega, Elon Musk, o Bill Gates. Y posiblemente las mismas que tienen los tuyos.

El problema es lo que haces con estas horas. A que las dedicas o en que te enfocas.

Si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, seguiremos consiguiendo lo que estamos consiguiendo.

Esto significa que, da igual en que situación estés. La única forma de conseguir resultados diferentes es hacer cosas diferentes. Si sigues haciendo lo mismo, ya sabes donde vas a terminar. Justo donde estás ahora mismo.

Y encima te lo estoy poniendo fácil. Te estoy ofreciendo un gran cambio por solo unos minutos de tu tiempo. ¿Seguro que no puedes o quieres permitírtelos?