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¿Cómo administrar el sueldo? Empieza a organizar tu salario

¿Sabías que el 55% de los españoles están preocupados por su dinero, según la encuesta ‘Percepción y hábitos de los españoles’ llevado a cabo por Nickel? Esto significa que más de la mitad de la población siente que su situación financiera ha empeorado debido a las consecuencias de la pandemia, la guerra en Urania, los altísimos precios de la energía y la inflación que hace que simplemente comprar en el súper sea una odisea.

Con este panorama, lo lógico es intentar administrar bien nuestro sueldo mensual. Hoy más que nunca. Pero no es fácil cuando nadie te ha enseñado a hacerlo y esto no se enseña en ningún lado, aunque deberíamos salir todos del colegio o la universidad sabiéndolo.

La ayuda de un coach financiero personal, en estos momentos, se hace más necesaria que nunca para todas esas personas que quieren aprender a administrar mejor su dinero y que, a pesar de haberlo intentado, no lo consiguen ellos solos.

Pero administrar el sueldo siguiendo unos porcentajes establecidos es como intentar resolver un sudoku con una cuchara. Cada uno de nosotros es único y nuestro salario mensual se gestiona de manera diferente según cada una de nuestras circunstancias.

Tu presupuesto puede variar según tus ingresos, familia, ubicación, objetivos, estilo de vida, … tantas cosas que pueden afectarte a ti personalmente.

Así que no te voy a dar una fórmula mágica, ni porcentajes exactos para organizar tu sueldo del mes (eso ya lo hice aquí), pero sí te puedo orientar en cómo administrarlo según la media nacional y lo que la media de los españoles gasta. Luego lo debes adaptar a tu situación y distribuir tu salario de manera más realista.

Para ello abre tu cuenta bancaria y echa un vistazo a ver qué está pasando en tu caso, aunque si sigues el hábito de abrir tu cuenta de banco cada día, esto ya te suena.

¿Estás listo?

Cómo hacer un presupuesto

Lo primero que tienes que hacer es conocer la situación actual de tus finanzas personales. Para ello, te recomiendo que hagas un presupuesto. Un presupuesto es una herramienta que te permite registrar todos tus ingresos y gastos mensuales, y así saber cuánto dinero te queda al final del mes. Puedes hacerlo en una hoja de cálculo, en una app o en un cuaderno, lo importante es que seas honesto y anotes todo lo que ganas y gastas.

Para que esto resulte más claro, piensa en una categoría como una carpeta y las líneas presupuestarias como archivos dentro de dicha carpeta. Es muy sencillo de realizar y algo más complicado de mantener, pero te aseguro que se puede lograr. Si trabajas a comisión o con ingresos variables, también te he contado como hacerlo. Para hacer un presupuesto, tienes que seguir estos pasos:

  • Anota todos tus ingresos mensuales. Aquí debes incluir tu sueldo neto (lo que te queda después de pagar impuestos y cotizaciones), y cualquier otro ingreso extra que tengas, como por ejemplo una pensión, una renta, una herencia, dividendos, etc.
  • Anota todos tus gastos fijos. Estos son los gastos que tienes que pagar cada mes sí o sí, como por ejemplo el alquiler o la hipoteca, las facturas de luz, agua, gas, internet, teléfono, etc., el transporte público o la gasolina, el seguro del coche o de la casa, etc. Son gastos básicos que no deben faltar en nuestra planificación financiera.
  • Anota todos tus gastos variables. Estos son los gastos que dependen de tu consumo o de tus decisiones, como por ejemplo la comida, la ropa, el ocio, los regalos, los caprichos, etc.
  • Resta tus gastos totales de tus ingresos totales. El resultado es lo que te queda al final del mes. Si es positivo, enhorabuena, estás ahorrando. Si es negativo, cuidado, estás gastando más de lo que ganas.

Cómo analizar tu presupuesto

Cómo administrar el sueldo

Una vez que tengas tu presupuesto hecho, tienes que analizarlo para ver si puedes mejorar tu situación financiera. Para ello, tienes que hacer lo siguiente:

  • Identifica tus gastos innecesarios. Estos son los pequeños gastos que no aportan valor a tu vida o que puedes reducir o eliminar sin afectar a tu calidad de vida. Por ejemplo, puedes revisar si estás pagando por servicios que no usas o que puedes conseguir más baratos, como por ejemplo una suscripción a una plataforma de streaming, una tarifa de móvil o internet demasiado alta, etc. También puedes ver si puedes ahorrar en algunos gastos variables como la comida (comprando en el mercado o haciendo la lista de la compra), comprar ropa (aprovechando las rebajas o comprando de segunda mano), el ocio (buscando planes gratuitos o con descuento), etc. Y así con todos los gastos cotidianos.
  • Establece tus objetivos financieros. Estos son los motivos por los que quieres ahorrar o invertir tu dinero. Pueden ser a corto plazo (como por ejemplo comprar un móvil nuevo o irte de vacaciones), a medio plazo (como por ejemplo comprar un coche o una casa) o a largo plazo (como por ejemplo jubilarte o dejar un legado). Lo importante es que sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con fecha límite (SMART).
  • Asigna un porcentaje de tu sueldo a cada objetivo. Esto te ayudará a priorizar tus metas y a saber cuánto dinero tienes que ahorrar o invertir cada mes para conseguirlas. Por ejemplo, si quieres comprar un móvil nuevo de 600 euros en 6 meses, tendrás que ahorrar 100 euros al mes (600 / 6), lo que supone un 10% de tu sueldo si ganas 1000 euros al mes.
  • Crea tu Tranqui Cuenta. La tranquicuenta es un conjunto de tres patas que te va a dar tranquilidad financiera ante los gastos inesperados que puedan surgir. Está formada por la cuenta de imprevistos, el cojín de ahorro multiplicado (muy importante cuando llega el día de pago de los recibos y letras) y el colchón de tranquilidad. Este es un colchón de dinero que te permite hacer frente a imprevistos o situaciones difíciles sin tener que recurrir al crédito o al ahorro destinado a tus objetivos. El banco de España recomienda que tengas entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos en una cuenta de ahorro o en un producto de inversión de bajo riesgo y alta liquidez. Por ejemplo, si tus gastos fijos son 500 euros al mes, deberías tener entre 1500 y 3000 euros en tu fondo de emergencia. Para mí esta cantidad se me hace insuficiente en muchos casos, pero una vez más depende de tus gastos personales y tu situación personal. Te lo cuento todo aquí.

Cómo administrar tu sueldo

Ahora que ya tienes tu presupuesto, tus metas financieras y tu fondo de emergencia, solo te queda planificar y administrar tu sueldo de forma inteligente. Administrar el dinero que pasa por nuestras manos es algo que hacemos cada día, pero a veces cuesta llegar a fin de mes, o no tenemos dinero para gastos en el momento más necesario. Una buena salud financiera pasa por administrar el dinero de forma eficiente, de hecho es algo clave cuando hablamos de educación financiera.

En mis cursos he dedicado varias clases solo a ello, así que figúrate si es importante. Para hacerlo, te recomiendo que sigas estos consejos:

  • Paga primero tus deudas. Si tienes algún préstamo o tarjeta de crédito pendiente, lo mejor es que lo pagues cuanto antes, porque los intereses que te cobran son muy altos y te restan capacidad de ahorro e inversión. Empieza por saldar las deudas más caras y ve liquidándolas una a una hasta quedar libre de cargas. Evitarás intereses elevados y conseguirás una inercia y velocidad que pueden llevarte salir de tus deudas en tiempo récord. Te he hablado de ello con más detalle aquí y en el podcast.
  • Paga después tus gastos fijos. Estos son los gastos que no puedes evitar y que tienes que cubrir cada mes. Lo ideal es que no superen el 25% de tu sueldo, para que puedas destinar el resto a tus objetivos y a tu fondo de emergencia.
  • Paga después tus objetivos financieros. Estos son los gastos que te acercan a tus metas y que te motivan a seguir ahorrando e invirtiendo. Lo ideal es que dediques al menos el 20% de tu sueldo a este apartado, para que puedas conseguir tus sueños en un plazo razonable.
  • Paga después tu fondo de emergencia. Este es el dinero que te da seguridad y tranquilidad ante cualquier eventualidad. Lo ideal es que aportes al menos el 10% de tu sueldo a este apartado, hasta alcanzar el importe necesario.
  • Paga por último tus gastos variables. Estos son los gastos que dependen de ti y que puedes ajustar según tus necesidades y preferencias. Lo ideal es que no superen el 20% de tu sueldo, para que no comprometas tu capacidad de ahorro e inversión.

Cómo ahorrar en las principales categorías

Además de seguir este orden de prioridades a la hora de gastar tu dinero, también puedes aplicar algunos trucos para ahorrar en las principales categorías de tu presupuesto. Aquí te doy algunos ejemplos:

  • Vivienda: si pagas alquiler, puedes negociar con tu casero una rebaja o buscar una vivienda más barata o compartida. Si pagas hipoteca, puedes amortizar capital anticipadamente para reducir los intereses o subrogarla a otro banco con mejores condiciones. En ambos casos, alquiler o hipoteca, también puedes buscar un compañero de piso o alquilar una habitación para obtener ingresos extra.
  • Suministros: puedes ahorrar en electricidad, agua y gas usando electrodomésticos eficientes, aprovechando la luz natural, apagando los aparatos que no uses, regulando la temperatura del termostato, cerrando los grifos, instalando reductores de caudal, etc. También puedes comparar las ofertas de las diferentes compañías y elegir la tarifa que más se adapte a tu consumo. Tienes muchos consejos en la categoría de ahorro del blog.
  • Transporte: puedes ahorrar en gasolina, seguro, impuestos y mantenimiento si usas el transporte público, la bicicleta o caminas siempre que puedas. También puedes compartir el coche con otras personas que vayan a tu mismo destino o alquilarlo cuando no lo uses. Si tienes que comprar un coche, elige uno de segunda mano, pequeño y con bajo consumo. Por supuesto, puedes aprovechar el círculo de conductores, tanto para ahorrar como para sacar un dinero extra.
  • Alimentación: puedes ahorrar en comida si compras en el mercado o en tiendas locales, si haces una lista de la compra y te ciñes a ella, si aprovechas las ofertas y los productos de temporada, si cocinas en casa y llevas tu propia comida al trabajo, si evitas tirar comida y aprovechas las sobras, etc.
  • Ocio: puedes ahorrar en actividades de ocio si buscas planes gratuitos o con descuento para salir con amigos, como visitar museos, parques, bibliotecas, etc. También puedes organizar actividades en casa con tus amigos o familiares, como ver una película, jugar a un juego de mesa, hacer manualidades, etc. Si quieres salir a comer o a tomar algo, elige sitios económicos o con ofertas especiales.
  • Salud: puedes ahorrar en salud si cuidas tu alimentación, haces ejercicio, duermes bien y evitas el estrés. También puedes prevenir enfermedades y problemas dentales con revisiones periódicas y hábitos saludables. Si necesitas medicamentos o tratamientos, compara los precios y busca opciones genéricas o naturales.
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Cómo invertir para tu jubilación

La última razón para ahorrar dinero es la creación de riqueza, no como meta sino para mejorar nuestro futuro financiero y es un punto clave. Así que, una vez que hayas acabado con tus deudas y tengas tu tranqui cuenta totalmente cubierta, ¡es hora de comenzar a ahorrar para el futuro e invertir!

Destina una parte de tus ingresos siempre a ahorrar para tu jubilación. ¡Tengas la edad que tengas!

Cuanto antes empieces menos deberás ahorrar y más lejos llegarás. Pero nunca pienses que es demasiado tarde. Sea cuando sea empieza.

La mejor forma de ahorrar para tu jubilación es invertir tu dinero en productos financieros que te den una rentabilidad superior a la inflación y al coste de oportunidad. Así podrás aprovechar el poder del interés compuesto y hacer crecer tu patrimonio a largo plazo. Elige un tipo de inversión que te permita dormir tranquilo, por eso suelo recomendar la inversión pasiva, que si bien no es la más rentable, la puede hacer prácticamente en automático.

Existen diferentes tipos de productos financieros según el nivel de riesgo, rentabilidad y liquidez que ofrecen. Algunos ejemplos son los depósitos bancarios, las cuentas remuneradas, los bonos, las acciones, los fondos de inversión, los planes de pensiones (solo a partir de determinados ingresos), etc.

Para elegir el producto financiero más adecuado para ti, tienes que tener en cuenta tu perfil de inversor (tu aversión al riesgo, tu horizonte temporal y tus objetivos), tu situación financiera (tu nivel de ingresos, gastos y ahorro) y tu conocimiento financiero (tu formación, experiencia e información).

Si no te sientes cómodo o seguro invirtiendo por tu cuenta, puedes contar con la ayuda de un asesor financiero o un coach financiero que te oriente y te acompañe en el proceso.

En Resumen…

Como ves, administrar tu sueldo no es tan difícil como parece. Solo tienes que hacer un presupuesto, analizarlo, establecer tus objetivos, crear un fondo de emergencia y seguir un orden de prioridades a la hora de gastar tu dinero. Una buena organización es lo mejor que puedes hacer por tu economía familiar. Tienes que aprender a ver el dinero de manera diferente y ser cuidadoso al gastarlo.

Esto no quiere decir que seas “lonchafinista” y que no puedas comprarte nada, sino que seas consciente de tus circunstancias personales, financieramente hablando.

Además, puedes aplicar algunos trucos para ahorrar en las principales categorías de tu presupuesto e invertir para tu jubilación.

Si sigues estos pasos, verás cómo mejora tu situación financiera y cómo puedes vivir más feliz y tranquilo con lo que ganas.

Espero que este artículo sobre cómo administrar el sueldo te haya sido útil y te anime a empezar a organizar tu salario desde hoy mismo. Y si te ha gustado este artículo, compártelo con tus amigos y familiares, para que ellos también puedan beneficiarse de estos sencillos consejos.


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