Curso de Mentalidad Financiera

Suscríbete Para Ver Este Curso Completo de Mentalidad Financiera y 12 Cursos Mas Por Solo 12€/Mes Sin Permanencia

Puedes Cancelarlo Cuando Quieras

Todas las lecciones del Curso

La mentalidad financiera puede hacerte no llegar a fin de mes o puede conseguir que tengas unas finanzas personales saneadas y que tu economía familiar brille.

En este curso vamos a ahondar en creencias limitantes para modificarlas y conseguir una mentalidad abundante y más abierta, lo que no ayudará en nuestro camino hacia unas Finanzas Personales saneadas. Si fallamos en esta base, no podremos avanzar porque seremos nuestro peor enemigo.

A lo largo del curso vamos a cambiar estos paradigmas para ayudarnos a llegar a los objetivos deseados.

¿Qué es la mentalidad financiera?

Cuando hablamos de finanzas, y más concretamente de Finanzas Personales, tenemos determinadas creencias que nos hacen actuar de una forma determinada, y esa forma de actuar, es la que determina nuestros resultados financieros.

La mayoría de las personas no tiene los resultados financieros que quisiera y esto es un problema. Si tenemos los resultados que queremos, posiblemente nuestras creencias estarán correctas, pero si no es así, tenemos que cambiar. Si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, seguiremos consiguiendo lo que estamos consiguiendo.

Si queremos obtener resultados diferentes, la única opción que tenemos es hacer cosas diferentes. Y para cambiar como actuamos tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y corregir los errores. Hace algún tiempo te hablé de los paradigmas y de como no cambiar estos paradigmas puede meterte en problemas.

La mentalidad financiera correcta te va a proporcionar herramientas para actuar de una forma más inteligente, financieramente hablando. Debes corregir paradigmas equivocados y entender el porqué de ese error. Además, al tener nuevos paradigmas vamos a pensar de una manera diferente, y eso se va a marcar en estos resultados.

Esto de la mentalidad financiera no es cosa de unos pocos, no habla de empleados o emprendedores, ni de ricos o pobres. Cualquiera que mejore su mentalidad financiera podrá mejorar sus resultados, independientemente de la situación actual.

Tipos de mentalidad financiera

Aunque puede haber muchas variantes, hay tres tipos principales de mentalidad financiera. Trata de ver con cuáles te identificas y procura poner soluciones a los problemas de cada uno. Puedes estar en más de uno o ser una mezcla de varios o haber pasado por varios a lo largo de tu vida.

Tampoco tienes que cumplir todo a rajatabla para estar en uno u otro. Estos datos son de varios de mis alumnos o clientes y de toda la gente que he ayudado. Generalmente se cumplen patrones pero puedes no cumplir todos los de un tipo o tener varios de cada uno.

Yo he pasado por todos ellos y te lo cuento aquí abajo.

La Mentalidad de Escasez

La gente con mentalidad de escasez suele ser gente que queja por todo y siempre echa balones fuera. Piensa que sus problemas financieros no son culpa suya ni de sus decisiones o acciones.

La culpa siempre es de otros, de su pareja, de sus hijos, de su jefe, de los bancos, del gobierno, de las corrientes subnórdicas del atlántico sur… Y, por supuesto, siempre queremos culpar a nuestros padres de algo.

Suelen ser personas que creen en la suerte pero con matices. Si algo va mal es la mala suerte, pero si algo va bien se atribuyen el mérito. Ya no es un golpe de buena suerte, es que ellos han tomado una decisión correcta o han actuado como debían.

Esta falta de responsabilidad, la mentalidad de victimismo y la falsa creencia de atribuirse méritos externos hace que todo vaya cada vez peor. Y vuelve a ser otra excusa para seguir culpando al mundo de su situación y para no buscar soluciones.

Al no buscar cambiar su situación «porque no es su culpa» perpetúan comportamientos y acciones que no les benefician sino que cada vez reafirman más lo mal que están las cosas.

Como buscan golpes de suerte suelen ser personas que juegan a la lotería y diferentes juegos de azar y apuestas. Pero si en algún momento les toca algún premio o les otorgan una herencia, estos hábitos y esta mentalidad financiera hacen que el dinero desaparezca rápidamente, dejándoles en peor situación que la que tenían antes del premio, en muchos casos.

Son personas que no ahorran. Piensan que es imposible ahorrar o que ya ahorrarán cuando ganen más dinero, lo que es otro error que nunca les deja salir de esta situación. Es como si una persona con sobrepeso no cuida su alimentación ni hace ejercicio porque ya lo hará cuando este delgado. Es un sin sentido.

Les pasa lo mismo con la educación financiera. Creen que no la necesitan porque no tienen apenas dinero cuando esta sería su mejor opción para empezar a tenerlo.

Como no ahorran, tampoco invierten. Aunque a veces si invierten, pero en lugar de hacerlo con dinero que no necesitan, lo hacen con dinero que deberían ahorrar o utilizar para mejorar su salud financiera.

Pero, además de esto, invierten como si se tratara de un casino, es decir, apuestan en lugar de invertir con cabeza y, generalmente, en productos que desconocen, lo que aumenta sus posibilidades de perder. Suele ser un todo o nada. Una vez más, si en alguna de estas «apuestas» tienen éxito, el dinero se va tan pronto como vino, como en el caso de la lotería.

Yo pasé por esta mentalidad y esta mentalidad fue lo que me metió en mi primera quiebra financiera. No estoy haciendo lo de echar balones fuera, yo era el culpable porque no me administraba ni tenía educación financiera, me refiero a que tener esta mentalidad fue la segunda causa, la primera era yo que era el que la tenía.

La Mentalidad de Luchador

La gente que tiene mentalidad de luchador son personas que siempre están pensando de donde va a salir el próximo euro. No usan tanto el victimismo como en la mentalidad de la escasez, pero tampoco administran su dinero correctamente.

Aunque tienen nociones de educación financiera, no suelen ponerla en práctica, al menos, no todo. Saben lo que tienen que hacer en muchos casos, pero creen que tienen que tener más dinero para hacerlo o piensan que ya empezarán el mes que viene, o el año que viene, o en enero, o el día de su cumpleaños, … Pero el día de pasar a la acción, nunca llega.

Suelen gastar más de lo que ganan y viven siempre a crédito o pidiendo dinero a amigos y/o familiares. Pueden tener altos ingresos, pero todo lo que entra, sale con la misma facilidad. Así que, ganen mucho o ganen poco, siempre están ahogados.

No llevan un control de ingresos y gastos y casi nunca saben en qué se les va el dinero. Siempre se están dando caprichos o lujos «porque yo me lo merezco». No hacen presupuestos ni planifican para el futuro. Les encantan las ofertas y las rebajas, aunque no necesiten el producto o servicio que van a adquirir.

Como gastan sin control siempre están tratando de ganar más dinero. Suelen tener un principio de mes que viven a todo tren y un final de mes que no pueden ni respirar y tratan de estirar lo poco que les queda para llegar al siguiente pago en el que todo vuelve a empezar.

El mismo mes en que se han comprado una smart TV de 60 pulgadas o han estado yendo a los restaurantes más lujosos, acaban pasando hambre y se preguntan en qué se ha ido el dinero. En este tipo de mentalidad se puede ahorrar algo a veces pero de una forma incorrecta.

Quieren ahorrar lo que sobra a final de mes: cobrar, pagar los recibos, vivir y ahorrar lo que les sobra. El problema es que casi nunca les sobra. Y cuando ahorran algo al mes siguiente suele desaparecer este ahorro para poder acabar el mes.

Sueñan con invertir para mejorar su situación, pero como no ahorran apenas, lo ven un sueño lejano.

Aunque son generosos de espíritu, se anteponen a cualquier otra cosa por lo que siempre están pensando que cuando tengan dinero ya ayudarán a ese amigo o esa causa, pero ese momento nunca llega. Viven en una constante lucha por ganar más dinero, pero nunca les es suficiente.

Yo pasé por este tipo de mentalidad antes de mi segunda bancarrota y, una vez más, esto fue lo que me llevó a ella. Estar siempre sin saber si podría acabar el mes fue lo que me hizo entrar en acción de nuevo y gracias a esto encontré el sistema que te estoy explicando y que me llevo al tercer tipo de Mentalidad Financiera.

La Mentalidad de Abundancia

Las personas con mentalidad de abundancia quieren mejorar constantemente y aplican el Kaizen en sus finanzas personales y en su vida. Saben que la suerte no existe, la suerte la generas. Como el resultado que tienen es la suma de sus acciones y decisiones, tratan que estas sean cada vez mejores y más inteligentes.

Se responsabilizan de sus malas acciones y/o resultados y tratan de corregir los comportamientos que les hayan hecho perder dinero. Si toman buenas decisiones y ganan dinero, tratan de ganar más dinero invirtiendo es su formación financiera (y de otros ámbitos) para seguir mejorando su mentalidad financiera y sus procesos.

No tienen miedo a preguntar o a reconocer que no saben de algo. En su lugar siempre están deseando conocer a gente que les vaya mejor que ellos y compartir experiencias. Como han visto que su mentalidad financiera es la que les ha llevado a esta situación tratan siempre de mejorarla y aprender de otros que han pasado por donde ellos están ahora.

Suelen ser emprendedores (no el concepto de emprendedor de montar una empresa, sino de ponerse en acción).

Llevan un control de ingresos y gastos para saber en todo momento donde esta su dinero y tratan de hacerlo crecer para poder tener una paz financiera que evite los imprevistos y cualquier crisis que pueda parecer.

Tienen presupuestos y planifican su futuro inmediato y a largo plazo (jubilación). No esperan que nadie tenga que venir a ayudarles por lo que ellos mismos tratan de ayudarse previamente. Invierten en productos que entienden, para que su capital crezca.

Como saben que invertir siempre es arriesgado tratan de utilizar el riesgo asimétrico, limitando sus posibles perdidas pero con un amplio margen de ganancias. Empiezan a invertir poco a poco y cuanto antes y desde entonces lo hacen de forma constante.

Suelen ser generosos. Como suelen haberlo pasado mal, tratan de ayudar a otros a mejorar en la medida de sus posibilidades. No buscan reconocimiento, solo la satisfacción personal de haber ayudado a otros. Pueden donar dinero, participar en causas benéficas o ayudar a aquellos que lo necesitan.

Yo me encuentro ahora en esta mentalidad y espero seguir creciendo poco a poco.

Ten en cuenta que la mentalidad financiera nada tiene que ver con el dinero que tienes. Hay gente que ha crecido sin dinero y ahora son abundantes y de éxito y gente que ha crecido en familias con mucho dinero y que ahora viven en la escasez. Pero si tienes la mentalidad correcta el dinero dejará de ser un problema para ser una herramienta y eso te dará paz financiera.