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Refinanciar las deudas debería ser ilegal

Refinanciar las deudas debería ser ilegal

Refinanciar las deudas debería ser ilegal, y es que es algo más peligroso de lo que solemos pensar. Hace unos años era habitual las empresas que salieron y, que prometían solucionar nuestros problemas financieros, reunificando todas nuestras deudas en nuestra hipoteca.

Hoy en día ya ni nos acordamos del nombre de estas empresas. De hecho, a diario vemos en televisión como nuestros gobiernos, del color que sean e incluso del país que sea, refinancian su deuda.

Esto es como lo de dar la patada a la piedra y dejar los problemas para las generaciones posteriores. En el caso de los gobiernos, suelen estar una magistratura si lo hacen muy mal (4 años) o dos si lo hacen medianamente (8 años). De esta forma, las deudas se pasan al siguiente que entre y, que él se las apañe.

En el panorama familiar no lo pasamos a la siguiente generación (en ocasiones si), pero nos buscamos problemas futuros en forma de bola de nieve que sigue creciendo.

El error...

El problema, tanto en este caso como en el anterior, es que al refinanciar esa deuda nos "creemos" que ya no la tenemos, y volvemos a tirar de esa tarjeta de crédito tan cómoda. O a pedir otro préstamo, que se va sumando a nuestra columna de pasivos.

En resumen, en unos meses nos encontramos tan ahogados como cuando refinanciamos, pero con más deuda y vuelve a surgir la duda. Es un círculo vicioso del que es muy difícil salir sin planificación financiera.

Pedir préstamos para pagar tarjetas o, peor aún, a la inversa pagar con tarjetas, que tienen un interés más elevado generalmente, préstamos personales. Las tarjetas de crédito nos hacen muy fácil pedir préstamos. Es sencillo, rápido y muy cómodo...

Pero esto es así porque, lo que es más importante, es muy caroYa te hice una comparativa sobre Cetelem y Cofidis, las dos principales de estas empresas de créditos rápidos. Pero peor aún son las nuevas que van saliendo que nos dan microcréditos (préstamos a 30 días).

Ejemplo real

Por poner un ejemplo, Kredito24 ES. Te dicen que es muy fácil, rápido y cómodo pedir el préstamo. Pero si leemos la letra pequeña, esa que nadie leemos al firmar, veremos que el TAE (Tasa Anual Equivalente) es de 3.000 % o superior incluso.

Si nos fijamos en este ejemplo sacado de su propia web:

Préstamo de 500 euros a 30 días (Ejemplo de TAE).

Para el primer préstamo que pidamos, si lo devolvemos en 7 días sería del 0 %. Es decir, nos lo "regalan". Y digo nos lo "regalan" por qué los honorarios los pagamos igual. Una especie de comisión de apertura disfrazada.

Con eso ya nos enganchan. Así, en los siguientes, la TAE varía en función del plazo y del importe solicitado, que aparece reflejado en el contrato del crédito y en el Formulario de Información Normalizada Europea sobre el préstamo al consumo.

Datos del préstamo

  • Importe del crédito: 500 € 
  • Honorarios: 175 € 
  • Total: 675 € 
  • money
    TAE equivalente: 3.752,37 % 

Y eso, si lo pagamos a tiempo. Como empieces con retrasos comenzará la juerga de los intereses. Pero esto es solo un ejemplo. No tengo nada a favor ni en contra de Kredito24 ES. Ellos venden un producto, que nos parecerá mejor o peor, pero los que lo compramos somos nosotros.

Y con el resto de entidades, pasa lo mismo. La que he puesto es solo un ejemplo. Todas nos enseñan los números que queremos ver y no nos fijamos en lo que firmamos.

Tenemos una necesidad y, aunque sabemos que vamos a pagar un elevado interés, no sabemos (ni nos preocupamos por saber muchas veces) cuanto y luego vienen los llantos y los lamentos. Entramos en un bucle sin fin, en un círculo vicioso.

Pedimos más dinero para pagar más y más, hasta que llega el momento en que no podemos pagar y entonces la solución es casi imposible. Hemos seguido el patrón de la clase media de pedir dinero para pagar cosas que no nos podemos permitir.

Hemos acumulado pasivos que nos harán trabajar muchísimo tiempo, solo para pagar al banco o la entidad financiera.

En resumen...

Así que recuerda, no pidas préstamos de tarjetas, créditos rápidos o, micro créditos (A no ser que no te quede ninguna otra opción). Y, si tienes una necesidad o, llego demasiado tarde y ya los has pedido, no sigas el círculo. No pidas más y, paga los que tengas, cuanto antes.

Adelanta capital de tu deuda y págala antes de tiempo. Ahorrarás mucho dinero solo con los intereses. Aplica la técnica de pagarte primero y conviértete en tu propio banco la próxima vez que necesites dinero.

Si refinanciamos nuestra deuda en tarjetas con un crédito personal (en el caso de que nos lo concedieran) en un banco a un interés del 8 al 10 %, obviamente ahorraríamos la mitad de los intereses (te recuerdo que las tarjetas suelen ir de un 12 a un 24 %), que sí, es un buen dinero.

Pero si no salimos de esa espiral cuanto antes, volveremos a usar el dinero de nuestras tarjetas, ahora pagadas por el préstamo, ampliando nuestra deuda. Mejora tu relación de gastos e ingresos, busca otras fuentes de ingresos, pero no pidas más dinero prestado para pagar otras deudas.

Sigue mis consejos para salir cuanto antes de tus deudas.