Los servicios financieros no son para deudas

Una cosa que tenemos que tener clara es que los servicios financieros no son para deudas. Si ya te publiqué un post en el que te contaba cómo controlar los gastos y evitar las deudas, en el caso de las compras financiadas, es decir, si vamos a comprar a través de servicios financieros deberíamos tener aún más precauciones. Yo te recomiendo usar siempre tarjetas de débito, las que según pagas te cargan el importe en la cuenta.

Las tarjetas de crédito deberíamos evitarlas en la medida de lo posible. Obviamente, hay casos en los que tenemos que usar una tarjeta de crédito. Un ejemplo sería cuando vamos a alquilar un coche. Siempre te van a pedir una tarjeta de crédito y la de débito no te va a valer. Pero en el resto de los casos siempre deberíamos evitar el uso de estas tarjetas.

También hay otro ejemplo en el que son útiles las tarjetas de crédito. De hecho, ya te comenté un truco para conseguir un préstamo al 0% de interés que puedes leer pinchando aquí. Yo te recomiendo usar las tarjetas de crédito cuando tengas agudizada tu “inteligencia financiera”. Si quieres saber más sobre los distintos tipos de tarjetas pincha aquí.

La cosa es comprar cuando tenemos dinero para hacerlo. Si no tenemos dinero para realizar una compra, y lo necesitamos, deberíamos primero generar un flujo de efectivo para pagar ese producto o servicio. Ya sabes, primero generamos los flujos y luego nos damos los lujos.

Primero generamos los flujos y luego nos damos los lujos

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Al usar una tarjeta de crédito que tenga la posibilidad de pago aplazado en cuotas nos parece que el precio es inferior. De esta forma una necesidad irreal o superflua puede movernos a comprar más.

Algunas personas creen que es inteligente comprar a plazos sin intereses. Muchas veces habrás visto en determinados comercios la posibilidad de comprar un producto o servicio en 6 o 12 pagos iguales sin intereses. Pero esto no es una compra inteligente. Hay que tener en cuenta que lo que nos incita a comprar es la supuesta ventaja de la forma de pago.

De esta forma podemos tener un producto servicio que en ese momento no podemos pagar. Pero de lo que no nos damos cuenta es que, a lo mejor, estamos comprando algo que no tenemos planificado porque no lo necesitamos. No es inteligente para nada comprar por el único hecho de aprovechar una oferta.

Por eso te recomiendo nunca comprar a plazos nada. Ni pagar los gastos mensuales o la comida usando la tarjeta de crédito. Si hacemos esto, nos estaríamos ocultando a nosotros mismos la verdad. Que lo que ganamos el mes no nos alcanza para vivir a ese ritmo de vida. Si somos conscientes de ello, podemos rebajar este nivel de vida a uno más adecuado.

Si somos conscientes de cuáles son nuestros gastos y nuestros ingresos podremos hacer los ajustes necesarios lo antes posible para así mejorar nuestra economía familiar. Muchas personas, cuando por algunas causas sus ingresos disminuyen o se recortan, prefieren pagar esa falta de liquidez con crédito. Y créeme, eso se paga muy muy caro. Puede ser antes o después, pero lo pagaras.

Si nos encontramos en esta situación, debemos ser conscientes de que nuestros ingresos han cambiado. Una vez siendo conscientes de ello debemos aprender a reestructurar nuestra economía.

Formas incorrectas de salir de deudas con las tarjetas de crédito

  • Solicitar un préstamo corto hasta tu próximo sueldo. Puede ser conveniente cuando nos surge un gasto imprevisto de emergencia. Sin embargo, si tienes creado tu colchón de tranquilidad esto no pasará. Para lo que no es adecuado es para pagar deudas a largo plazo, como por ejemplo, las de las tarjetas de crédito. Piensa que lo más normal es que el mes siguiente necesites otro nuevo préstamo para afrontar el mes.
  • Retirar un anticipo de efectivo con otra tarjeta. Si crees que la solución es mover el dinero de un sitio para llevarlo a otra deuda, estás en un error. Los anticipos de efectivo con tarjeta de crédito son uno de los tipos de crédito más caros que existen en el sistema financiero. Podrían generarte unos intereses de hasta un 300% de la cantidad prestada.
  • Solicitar una segunda hipoteca para saldar todas las deudas. Ya te dije en otro artículo que refinanciar las deudas debería ser ilegal. No caigas en la trampa de la refinanciación de las deudas. Ten en cuenta que al cancelarlas los bancos no nos van a quitar los intereses. Además, al darnos un nuevo préstamo nos van a cobrar tasas más altas.

¿Qué puedes hacer si tienes deudas?

  • No pedir más tarjetas ni abrir nuevas cuentas. De hecho, en cuanto puedas despréndete de todas las tarjetas que te sea posible. También puedes pedir a tu banco que te baje el límite disponible para compras.
  • Reduce tus gastos drásticamente. Por ejemplo, en lugar de comer fuera, llévate la comida al trabajo. Usa el transporte público en lugar del coche. Compra en tiendas mayoristas. A lo largo de este blog tienes muchos consejos e ideas para reducir tus gastos y ahorrar.
  • Buscar nuevas fuentes de ingresos. Ya sabes que es una de mis favoritas. Ten en cuenta que, si lo haces bien, esa fuente de ingresos se mantendrá cuando hayas cubierto por necesidad. De esta forma, habrás aumentado tu flujo de efectivo.
  • Realiza un presupuesto de tus gastos y ajústalo cada mes. Tienes que adquirir el hábito de revisar tus gastos con frecuencia y ajustarlos siempre que te sea posible.

A lo largo de todo este blog tienes un montón de ideas y alternativas que puedes utilizar para generar nuevas fuentes de ingresos. Puedes compatibilizarlas con tu trabajo actual, si es que tienes, tendrás horarios flexibles, no necesitas experiencia, etcétera.

Además, la inmensa mayoría de los métodos que te propongo, no requieren inversión ninguna. Y los que la requieren es mínima, sobre todo si lo comparamos con otros emprendimientos como Freelance o autónomo. Además, podrás seguir aprendiendo nuevos métodos o generando nuevas fuentes de ingresos precisamente por su flexibilidad.

Si quieres profundizar mas te recomiendo leer este artículo sobre refinanciación de deudas.​

Como veras, tienes muchas alternativas. Y si buceas un poco en este blog encontrarás muchas más. Pero, por el bien de tu economía familiar y de tus finanzas personales, no olvides que los servicios financieros no son para deudas.

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